Muchas veces la persona que se está planteando suicidarse manifiesta algunas señales que podemos interpretar como riesgo para iniciar una actuación de ayuda.

Señales de alerta verbales:

1.       Comentarios o verbalizaciones negativas sobre sí mismo o sobre su vida.

p.e “No valgo para nada”, “Esta vida es un asco”, “Mi vida no tiene sentido“, “Estaríais mejor sin mi”, “Soy una carga para todo el mundo”, “Toda mi vida ha sido inútil”, “Estoy cansado de luchar”

2.       Comentarios o verbalizaciones negativas sobre su futuro.

p.e. “Lo mío no tiene solución”, “Quiero terminar con todo”, “Las cosas no van a mejorar nunca”.

3.       Comentarios o verbalizaciones relacionadas con el acto suicida o la muerte.

p.e. “Me gustaría desaparecer”, “Quiero descansar”, “No deseo seguir viviendo”, “Me pregunto cómo sería la vida si estuviese muerto”, “Quiero quitarme la vida pero no sé cómo”, “Nadie me quiere y es preferible morir”, “No merece la pena seguir viviendo”, “Después de pensar mucho ya se cómo quitarme de en medio”.

4.       Despedidas verbales o escritas.

p.e. “Quiero que sepas que en todo este tiempo me has ayudado mucho”.

 

Señales de alerta no verbales

 

5.       Cambio repentino en su conducta. Este cambio puede ir en dos sentidos:

• Aumento significativo de la irascibilidad, irritabilidad, ingesta de bebidas alcohólicas en cantidades superiores a las habituales y con una frecuencia inusual.

• Periodo de calma y tranquilidad repentino cuando previamente ha presentado gran agitación. Considerar esta situación como una mejoría de la persona podría ser un error; puede constituir una señal de peligro de riesgo inminente.

6.       Aparición de lesiones recientes en alguna de parte del cuerpo.
7.       Regalar objetos muy personales, preciados y queridos. Cerrar asuntos pendientes.

8.       Preparación de documentos para cuando uno no esté
(p.e. testamento, seguro de vida, etc.).

Una verbalización de la intención suicida SIEMPRE es un grito de ayuda ante una situación de sufrimiento que sobrepasa las habilidades de la persona. Es importante que ante las expresiones de ideas suicidas se tomen en serio, se pida que expliquen bien a qué se refieren y no se juzguen o critiquen.

¿Y si estas expresiones son muy frecuentes y nunca ha llegado a hacerlo? Esta es otra de las preguntas más comunes. En ese caso no se debe tomar como una amenaza banal. Es un reflejo de que esta persona no está recibiendo la ayuda que necesita. Significará que es el momento de considerar otra alternativa, porque lo que se ha hecho hasta ahora no ha reducido el sufrimiento.

¿Y si tienes dudas? PREGUNTA. Si tu conocido se comporta de manera sospechosa no tengas miedo, pregúntale directamente si ha tenido ideas de suicidio. Utiliza las palabras suicidio abiertamente y sin temor, no tengas miedo a “darle tú la idea de suicidarse”. Probablemente nunca haya podido hablarlo con nadie y en ese momento le abrirás la puerta a expresarse sobre un tema que le preocupa.

 

Julia “Escucha Teléfono contra el suicidio”